DISQUS

Philip Yancey en Español: http://yanceyespanol.blogspot.com/2008/07/me-perdonar-dios-si.html

  • C Jhon's · 1 year ago
    Te dire q leere esto una y otra vez.. muy profundo!! pero inmensamente rico para mi fe..
    buen post bro..
  • Alejandro Vazquez · 1 year ago
    Excelente selección Anyul. Gracias por este artículo es magnífico.
  • Rubén · 1 year ago
    Gran tema, la verdad esto conecta con la otra cara de la moneda, así como se habla del escándalo de la Gracia, resulta el escándalo del arrepentimiento, y eso es lo central. Puede que ese prisionero confíe en el perdón por el asesinato, y cognitivamente asuma que tenga opción a arrepentirse, pero claramente está jugando sucio, no hay que olvidarse que Dios no sólo escucha nuestras palabras sino que escudriña el corazón. Jugar al perdón por adelantado es intentar hascerle trampa a Dios, a buscar un "susterfugio legal" para pecar. Es la perversión de la gracia. Hermanos, Dios es sabio, y elige lo necio del mundo para avergonzarnos, no nos hagamos los listos y los filólogos para justificar la perversión del corazón, no entenebrezcamos nuestro corazón con vanos razonamientos, que nos transformamos en necios. Dios también puede endurecer el corazón, recuerden que El provoca el querer y el hacer y así como llama a arrepentimiento, tambbién es claro en decir que ni los idolatras ni los adulteros ni los fornicarios ni los homicidas entrarán al Reino de los cielos. Por cierto que la sangre de Cristo lava todo pecado, pero también se habla en la escritura de los caidos de la gracia, los que retrocedieron y de los que gustaron de la luz del evangelio y que al retroceder no podrán ser renovados para nuevo arrepentiemiento crucificando para sí a Cristo nuevamente para su humillación.

    Cuidado. Pensar en engañar a Dios, a causa de la gracia es horrendo, antes de celebrar el escándalo de la gracia hay que tener cuidado con la perversión de la Gracia.


    El arrepentimiento es por un corazón que se humilla ante Dios y si uno endurece a propósito el corazón y se dispone a arrepentirse justo antes de morir para irse al cielo, puede que nuestro corazón no nos acompañe de tan duro que está.
    Recordemos que es Dios quien produce el querer y el hacer.

    Bendiciones







  • Brisa Nocturna. · 1 year ago
    "La escandalosa gracia"....me quedo con ella y con su escandalo.Gracias por traer este articulo Anyul!.Dios te bendiga.
  • Keila · 1 year ago
    Anyul, te felicito inmensamente y de todo corazón por este trabajo de tanta calidad que haces. Gracias por compartir.
  • daniel lucas · 1 year ago
    Solo puedo decir que no hay mas grande que esto, que Dios nos amo primero, y es verdad no podemos valernos de la gracia para caer en desgracia, pero como sabemos nosotros que aquella persona no esta buscando la gracia en verdad, osea, mi hermano Ruben, a nosotros no nos toca juzgar sobre esas cosas porque no vemos el corazon, solo Dios puede, nos toca mar solamente, mostrar gracia.
  • Guille · 1 year ago
    Muy bueno, gracias por el trabajo Anyul!
  • Carolina · 1 year ago
    Sr. Rubén..

    ¿Cuidado?
    Cuidado tendría yo de convocaciones al temor como las que usted nos plantea.

    Mejor sigamos leyendo...
    los textos de Yancey no precisan de nuestra ayuda para que se logre con ellos el carácter y sentido con el que fueron escritos.





  • El Disconforme · 3 months ago
    Interesante, pero terriblemente mal llevado, cualquier niño que lea un catecismo lo entendería.

    El perdón no es incondicional y no está garantizado siempre y de forma automática.

    El que pide perdón debe cumplir con tres características (que curiosamente no se tocan en este artículo):

    1. ARREPENTIMIENTO TOTAL. Que en el ejemplo del color púrpura el autor lo "confunde" convenientemente con melancolía o nostalgia.

    2. INTENCIÓN DE NO VOLVER A PECAR. Es decir, no me arrepiento "para sentirme bien un rato", o para "tener perdón temporal", el ladrón que roba, se confiesa y está pensando en el siguiente golpe, no reune esta condición.

    3. REPARACIÓN DEL DAÑO. En la medida de lo posible, obviamente el asesino no puede resucitar a la víctima, pero si podría hacerse cargo de la situación financiera de la víctima, por poner un ejemplo.

    En el caso del señor que quiere dejar a su esposa, no hay arrepentimiento, piensa seguir con su plan; no hay intención de no volver a cometer el pecado, de hecho aún no lo comete, pero parece que aún después de cometerlo, piensa seguir en su camino; finalmente, tampoco hay intención de reparar el daño, es decir, de dejar a su amante nueva y de regresar con su esposa y sus hijos.

    En realidad no es tan dificil de entender. El problema es lo dificil que es "hacer", el perdón primero está en la actitud de nosotros, y no solo en un "dios" caricaturizado como el viejito bonachón sentado sobre su nube repartiendo cartitas de perdón a todos.